El partido entre Francia e Irak en Filadelfia se ha visto afectado por las inclemencias meteorológicas, resultando en una suspensión sin precedentes durante la primera mitad. Las malas condiciones climáticas han provocado retrasos en el inicio del encuentro. Esta situación plantea interrogantes sobre el reglamento aplicable en casos de suspensión por causas climáticas en eventos de esta magnitud. Las autoridades deportivas evalúan las condiciones para determinar si el partido podrá reanudarse o si se tomarán otras medidas. La suspensión inicial se produjo tras el primer tiempo, generando incertidumbre sobre el desarrollo del encuentro. Se espera un pronunciamiento oficial sobre el futuro del partido y las regulaciones que rigen este tipo de contingencias.
