La FIFA ha decidido no exhibir en el campo de juego las banderas de países como Arabia Saudita e Irak durante la ceremonia previa a los partidos de la Copa Mundial. Esta medida responde a la presencia de textos sagrados del Islam en el diseño de estas banderas, evitando así cualquier falta de respeto involuntaria. La decisión se tomó para garantizar la sensibilidad religiosa y evitar posibles controversias durante el torneo. Organizaciones islámicas habían expresado su preocupación por la posibilidad de que las banderas fueran pisadas por los jugadores. La FIFA busca asegurar un ambiente de respeto y tolerancia durante todo el campeonato. Se implementarán alternativas para la representación de las naciones participantes sin comprometer las creencias religiosas. Esta política se aplicará a todas las banderas que contengan escrituras o símbolos religiosos significativos.