Guadalajara, en el estado de Jalisco, será sede de cuatro partidos de la Copa del Mundo. La región es el bastión del poderoso cártel de Jalisco Nueva Generación, lo que ha motivado un incremento en las medidas de seguridad. En febrero, se reportó la muerte de su líder, El Mencho, en una operación policial, aunque la información aún no ha sido confirmada de manera independiente. Las autoridades mexicanas están implementando un plan de seguridad integral, denominado “Kukulcán”, para garantizar la protección de jugadores, aficionados y delegados durante el evento. Este plan incluye despliegue de fuerzas federales y estatales, así como coordinación con agencias de inteligencia. La preocupación radica en la posibilidad de que el cártel busque visibilidad o intente desestabilizar el evento. Se espera una vigilancia reforzada en estadios, hoteles y zonas turísticas.