Los aficionados manifestaron su descontento con los descansos obligatorios para hidratación durante los partidos del Grupo L del Mundial, abucheando la medida en Dallas y Toronto. Implementados por la FIFA, estos descansos de tres minutos en cada mitad buscan mitigar los efectos del calor y la humedad en el torneo. La iniciativa, estrenada en esta edición del Mundial, ha generado controversia entre los espectadores. Los abucheos se escucharon durante los encuentros entre Inglaterra y Croacia, así como entre Ghana y Panamá. La FIFA considera estas pausas necesarias para proteger la salud de los jugadores. Sin embargo, la reacción del público sugiere una percepción negativa de estas interrupciones en el ritmo del juego. La polémica pone de manifiesto el debate sobre el equilibrio entre el bienestar de los atletas y la experiencia del espectador.