La introducción de pausas para la hidratación en el Mundial de Norteamérica 2026 ha generado controversia entre los aficionados presentes en los estadios. Durante un partido reciente en Atlanta, los espectadores abuchearon la interrupción del juego, argumentando que estas pausas son innecesarias en estadios con aire acondicionado. La medida, destinada a proteger a los jugadores del calor, ha sido criticada por algunos como una forma de alargar artificialmente los partidos. Los aficionados expresaron su frustración por la interrupción del ritmo del juego y cuestionaron la necesidad de las pausas en instalaciones climatizadas. La polémica pone de manifiesto un debate sobre el equilibrio entre la seguridad de los atletas y la experiencia del espectador. Organizadores del torneo aún no han emitido una respuesta formal a las críticas.
