La intensa ola de calor que afecta el Mundial de Fútbol ha generado preocupación por la salud de los jugadores, especialmente en el partido entre Portugal y Croacia. Se prevé que la temperatura de "bulbo húmedo" supere los límites recomendados por las autoridades del fútbol mundial. Esta situación ya se ha presentado en otros encuentros del torneo, aumentando el riesgo de estrés por calor y otros problemas de salud para los deportistas. La temperatura de bulbo húmedo considera tanto el calor como la humedad, ofreciendo una medida más precisa del riesgo para el cuerpo humano. Expertos advierten sobre la necesidad de precauciones adicionales para mitigar los efectos del calor extremo. Se evalúan protocolos para proteger a los jugadores y garantizar la seguridad durante los partidos. Esta situación pone de relieve los desafíos que plantea el cambio climático para los eventos deportivos al aire libre.