El reconocido entrenador de porteros Frans Hoek ha expresado su decepción con el rendimiento general de los arqueros en la Copa del Mundo. Hoek considera que, con excepciones como Patrick Beach, Mohammed Al-Owais y Vozinha, muchos goles se conceden con demasiada facilidad. El experto, quien prefiere el término “jugador de puerta” en lugar de portero, enfatiza la importancia de la capacidad de construir el juego desde la defensa, más allá de simplemente detener los disparos. Hoek argumenta que los porteros modernos deben ser capaces de participar activamente en la elaboración de jugadas. Su análisis destaca una aparente falta de solidez en la portería durante el torneo. El entrenador subraya la necesidad de una evolución en el rol del portero, enfocándose en habilidades más allá de la mera reacción.