El reciente Mundial de Fútbol Qatar 2022 impulsó significativamente la venta de televisores de gran tamaño en el mercado. Las ventas aumentaron un 70%, con una clara preferencia por pantallas que superan las 55 pulgadas. Este incremento se diferencia de la tendencia observada en el mundial anterior. Fabricantes y comerciantes atribuyen este fenómeno a la necesidad de liquidar inventario antes de julio, anticipando una menor demanda posterior al evento deportivo. El Hot Sale de mayo también contribuyó a este aumento en las ventas. La demanda actual se centra en televisores más grandes para mejorar la experiencia visual de los espectadores durante los partidos.