La sede del Mundial en Inglewood, California, ha cambiado su campo de juego de césped artificial a natural para el torneo. Este cambio ha generado interrogantes entre jugadores de la NFL, quienes se preguntan por qué no se implementa esta medida de forma permanente en sus propios estadios. El SoFi Stadium, hogar habitual de los Rams y Chargers, se prepara para recibir los partidos del Mundial con la nueva superficie. La preocupación de los futbolistas por las lesiones en campos artificiales ha impulsado esta modificación temporal. El debate sobre la seguridad y el rendimiento en diferentes tipos de césped continúa en el ámbito deportivo. La inversión en césped natural para el Mundial plantea dudas sobre la viabilidad de su adopción a largo plazo en la NFL.