Los organizadores de la Copa Mundial están monitoreando de cerca la posible influencia del humo proveniente de los incendios forestales en Canadá. La preocupación radica en si este humo podría afectar la calidad del aire durante la final entre España y Argentina. El viernes se llevó a cabo una reunión entre los presidentes de la FIFA y de la asociación de fútbol de los Estados Unidos para analizar la situación. Aún no se han tomado decisiones oficiales, pero se evalúan posibles escenarios. Se espera un comunicado en las próximas horas con más detalles. La salud de los jugadores y aficionados es la prioridad principal. Las autoridades continúan supervisando la trayectoria del humo y su impacto potencial en la visibilidad y la calidad del aire en el estadio.