La selección noruega de fútbol enfrenta preocupación debido a los calambres musculares que afectaron a los jugadores al final del partido contra Senegal. Estos episodios generan inquietud de cara a los cruciales partidos de la fase eliminatoria del Mundial. El cuerpo técnico noruego ha tomado cartas en el asunto y el médico del equipo ha implementado medidas para abordar el problema. No se especifican las causas de los calambres ni la naturaleza exacta de las medidas adoptadas. La situación representa un desafío para el equipo, que busca asegurar su rendimiento físico óptimo en las próximas instancias del torneo. Se espera que el equipo pueda solucionar este inconveniente antes de su próximo encuentro.
