El elevado costo del Mundial de Qatar está disuadiendo a muchos aficionados de viajar, generando un impacto negativo en la industria turística estadounidense. Hoteles y aerolíneas en Estados Unidos están experimentando una menor demanda de lo esperado, obligando a algunos establecimientos a reducir sus tarifas. La falta de un flujo significativo de turistas internacionales durante el torneo ha provocado decepción en el sector. Las expectativas iniciales de un impulso económico gracias al Mundial no se están cumpliendo. Analistas señalan que los altos precios de los boletos, el alojamiento y los viajes son los principales factores que limitan la asistencia de aficionados. La situación plantea interrogantes sobre el retorno de la inversión en turismo asociado a grandes eventos deportivos. La industria espera un análisis detallado del impacto real del Mundial en los próximos meses.