La atmósfera del Mundial de fútbol es menos palpable en Filadelfia, Nueva Jersey y Nueva York, limitándose a publicidad digital alrededor de los estadios. A diferencia de otras regiones, Estados Unidos no es tradicionalmente un país apasionado por el fútbol, priorizando deportes como el baloncesto y el rugby. Observaciones recientes cerca del estadio de Filadelfia revelaron largas colas para un partido de rugby, indicando un mayor interés local en este deporte. A pesar de esto, se percibe cierta presencia del espíritu mundialista en la ciudad. La afición estadounidense se muestra más enfocada en sus disciplinas deportivas habituales. La cobertura mediática y el entusiasmo general por el Mundial son notablemente menores en comparación con otras partes del mundo. El evento, aunque presente, compite por la atención con el arraigado gusto por el deporte local.
