Los aficionados al fútbol que planeaban asistir al Mundial enfrentan obstáculos significativos para poder viajar. El comentarista deportivo Bob Holmes señala que la combinación de precios elevados de las entradas y las estrictas regulaciones de inmigración de Estados Unidos están generando una doble presión. La dificultad para obtener visados se suma a los ya altos costos, complicando los planes de muchos seguidores. Esta situación podría afectar la asistencia de aficionados internacionales al torneo. Holmes advierte que el acceso al evento se está volviendo prohibitivo para un gran número de personas. La situación plantea interrogantes sobre la accesibilidad del Mundial para los seguidores de todo el mundo.