La actuación del árbitro Alireza Faghani, de nacionalidad iraní-australiana, ha generado controversia en el contexto de la Copa del Mundo. La principal queja se centra en una posible falta penal sobre Kylian Mbappé que, según la mayoría de los analistas, debió ser sancionada. A pesar de revisar la jugada a través del VAR (Video Assistant Referee), Faghani no otorgó el penal. Esta decisión ha provocado un intenso debate entre aficionados y expertos sobre la imparcialidad arbitral en el torneo. La falta no sancionada podría haber alterado significativamente el desarrollo del partido. La polémica se centra en si la revisión de video fue suficiente para determinar la infracción. El incidente ha puesto de relieve la presión a la que están sometidos los árbitros en los partidos de alto nivel.
