La transmisión televisiva del partido entre Francia e Irán durante el Mundial se extendió considerablemente más de lo previsto. Esta prolongación afectó al comentarista y exjugador Robin Gosens, quien se vio obligado a abandonar el set de la cadena ARD. Gosens expresó que la extensión del tiempo en la transmisión le causó molestias en la espalda, llegando a comentar que le estaba “destruyendo la espalda”. No se especificaron las razones exactas de la demora en la transmisión, pero generó incomodidad en el equipo de comentaristas. El incidente ha generado debate sobre la planificación y duración de las transmisiones durante el torneo. La situación de Gosens subraya los desafíos físicos que pueden enfrentar los comentaristas durante eventos deportivos prolongados.