La Copa Mundial de fútbol batió un nuevo récord de asistencia en un solo día, alcanzando los 281.223 espectadores. Esta cifra supera la anterior marca de 277.070, establecida durante el torneo de 1994. El partido entre Francia y Senegal fue el principal factor que contribuyó a este aumento significativo en la afluencia de público. El encuentro generó un gran interés entre los aficionados, impulsando la asistencia general del día. Este hito subraya el creciente atractivo del torneo y el entusiasmo de los seguidores del fútbol a nivel global. Las autoridades del torneo expresaron su satisfacción por el éxito de asistencia y la pasión demostrada por los aficionados. Se espera que la alta asistencia continúe a lo largo del campeonato.