El Mundial de Fútbol, independientemente del equipo ganador, representa un éxito para Estados Unidos. Inicialmente, existían temores sobre una posible militarización y control excesivo durante el evento. Sin embargo, los turistas que asisten al Mundial están expresando su satisfacción con la experiencia en suelo estadounidense. Este cambio de percepción sugiere una imagen positiva de Estados Unidos a nivel internacional. El evento ha brindado una oportunidad para mostrar una faceta más acogedora y menos restrictiva del país. Analistas señalan que el Mundial representa una victoria en términos de imagen y diplomacia para Estados Unidos. La organización del evento y la respuesta de las autoridades han contribuido a este resultado favorable.