La FIFA ha defendido la cifra oficial de asistencia al partido entre Corea del Sur y la República Checa, a pesar de las imágenes que mostraban miles de asientos vacíos en el estadio. La controversia surge ante la discrepancia entre los datos proporcionados por la organización y la percepción visual de un recinto con poca ocupación. Representantes de la FIFA aseguran que los números reflejan la cantidad de entradas vendidas, no necesariamente la asistencia física. Esta declaración busca contrarrestar las críticas sobre la falta de público en algunos encuentros del torneo. La situación ha generado debate sobre la transparencia en el conteo de espectadores en la Copa del Mundo. La FIFA no ha ofrecido detalles adicionales sobre las razones de las ausencias, limitándose a reafirmar la validez de sus datos.