Reportes sugieren que aficionados sin boletos lograron ingresar al estadio durante el partido entre Inglaterra y Croacia, generando dudas sobre la seguridad del Mundial 2026. La FIFA ha negado categóricamente estas acusaciones, afirmando que no existen pruebas de tales incidentes. Sin embargo, las denuncias persisten y alimentan un debate sobre la efectividad de los protocolos de acceso a los estadios. La preocupación se centra en posibles fallas en el control de entradas y la capacidad de garantizar la seguridad de los asistentes. Este incidente podría obligar a los organizadores a revisar y reforzar las medidas de seguridad para futuros eventos. La credibilidad de la FIFA también está en juego ante estas acusaciones de negligencia. Se espera una investigación más profunda para esclarecer lo sucedido y prevenir problemas similares en el futuro.