El Mundial 2026 comienza en México con un partido inaugural entre México y Sudáfrica en el Estadio Azteca, acompañado de una ceremonia de apertura. Este torneo se perfila como el más costoso en la historia de los Mundiales, generando preocupación por el elevado precio de las entradas. A pesar de ser el evento deportivo más seguido a nivel mundial, existe un notable desinterés inicial entre el público. Además, tensiones políticas entre los países organizadores –México, Estados Unidos y Canadá– complican el desarrollo del evento. La inauguración busca ofrecer un espectáculo imponente, pero las sombras de la especulación y la falta de entusiasmo se ciernen sobre la competición. El alto costo y la posible falta de conexión con los aficionados podrían definir este Mundial.