El Banco Mundial advierte que Irak es una economía en desarrollo con una fuerte dependencia de los ingresos provenientes de las materias primas, principalmente del petróleo. Este hallazgo se desprende del informe ‘Perspectivas Económicas Globales’ publicado en junio de 2026. La dependencia de los recursos naturales expone a Irak a la volatilidad de los precios internacionales y a fluctuaciones en la demanda global. El informe sugiere que esta situación podría limitar el crecimiento económico sostenible a largo plazo. La vulnerabilidad económica de Irak se alinea con la de otras economías en desarrollo con características similares. El Banco Mundial no ofrece recomendaciones específicas en este breve reporte, pero implica la necesidad de diversificación económica. La información fue difundida por Iraqi News.
