Las apuestas colectivas sobre los partidos del Mundial de fútbol de Suecia entre compañeros de trabajo podrían ser ilegales, según expertos legales. El riesgo aumenta si un gran número de personas participa o si las cantidades apostadas son elevadas. La legislación sueca restringe las apuestas grupales no autorizadas, especialmente en el ámbito laboral. Aunque las apuestas informales entre amigos son generalmente toleradas, las organizadas en el trabajo pueden considerarse una forma de juego ilegal sin licencia. Las autoridades advierten que participar en este tipo de apuestas podría acarrear consecuencias legales. Se recomienda a las empresas desalentar este tipo de actividades entre sus empleados para evitar posibles sanciones. La normativa busca proteger a los participantes y prevenir el juego problemático.
