Un reciente artículo ha generado debate sobre la práctica de las siestas durante la jornada laboral en Vietnam. El autor argumenta que esta costumbre, arraigada en la cultura, podría estar obstaculizando el desarrollo y la eficiencia en el ámbito empresarial. La crítica se centra en el tiempo perdido que implica la interrupción del trabajo para permitir el descanso. Si bien la siesta es tradicionalmente vista como un revitalizante, el artículo sugiere que su impacto en la productividad es negativo. No se detallan estudios o datos concretos que respalden la afirmación, pero se plantea la necesidad de reconsiderar esta práctica. El debate apunta a la tensión entre las costumbres culturales y las exigencias de un entorno laboral moderno y competitivo.