En 2017, un empleado de PSA falleció aplastado mientras realizaba tareas de mantenimiento en la Terminal Keppel. La madre del trabajador está apelando para que se incremente la multa impuesta a PSA, actualmente fijada en 225.000 dólares. Considera que la sanción es insuficiente dada la gravedad del accidente y la pérdida de una vida. El caso ha generado debate sobre las medidas de seguridad laboral en el puerto de Singapur. La familia busca una mayor rendición de cuentas y la implementación de protocolos más estrictos para prevenir futuras tragedias. Las autoridades están revisando la apelación presentada por la madre, evaluando si la multa original refleja adecuadamente la responsabilidad de la empresa en el incidente. Se espera una resolución en las próximas semanas.