Un trabajador de 51 años falleció en Nea Voutza durante la construcción de un proyecto de alcantarillado de EYDAP. El hombre quedó sepultado en una zanja de tres metros de profundidad, según informes iniciales. El incidente ha suscitado serias dudas sobre el cumplimiento de las medidas de seguridad en el lugar de trabajo. Las autoridades investigan las circunstancias exactas del accidente, centrándose en posibles negligencias. Se cuestiona el papel de las múltiples subcontrataciones en el proyecto. Este suceso reaviva el debate sobre las condiciones laborales y la protección de los trabajadores en el sector de la construcción. Se espera una investigación exhaustiva para determinar responsabilidades y prevenir futuros accidentes.