Un trabajador falleció tras caer en un silo con grava destinada a la construcción de un rompeolas en la unidad 3 de la central nuclear de Tomari el martes por la noche. El incidente ha generado preocupación sobre las medidas de seguridad en la planta. La grava era un componente esencial para reforzar las defensas costeras de la instalación. La muerte del trabajador podría ocasionar retrasos en el plan para reiniciar la central nuclear, que ha estado inactiva desde el desastre de Fukushima en 2011. Las autoridades han iniciado una investigación para determinar las causas del accidente y evaluar el impacto en los protocolos de seguridad. La reapertura de la central de Tomari es un tema sensible en Japón, debido a la persistente desconfianza pública en la energía nuclear.