Muchas mujeres padecen apnea del sueño sin ser conscientes de ello, debido a que sus síntomas difieren de los observados en hombres. A diferencia de los hombres, la fatiga, un síntoma común, a menudo se atribuye a otras condiciones como la depresión o la menopausia, dificultando el diagnóstico correcto. Esta presentación atípica de la apnea del sueño en mujeres implica que se subdiagnostica con frecuencia. La falta de conocimiento sobre estas diferencias puede perpetuar la creencia errónea de que la apnea del sueño es principalmente una condición masculina. Es crucial aumentar la concienciación sobre los síntomas específicos de la apnea del sueño en mujeres para mejorar la detección temprana y garantizar un tratamiento adecuado. Un diagnóstico preciso puede mejorar significativamente la calidad de vida de las afectadas.