Dos hombres descubrieron a una mujer desaparecida mientras caminaban por un sendero forestal remoto. La víctima había permanecido atrapada en el lodo durante tres días antes de ser localizada. El hallazgo ocurrió en una zona distante de donde fue vista por última vez. Específicamente, la mujer se encontraba a unos 160 kilómetros de aquel punto de referencia. Los rescatistas compararon la consistencia del terreno con la de la arena movediza. Gracias a la intervención de los dos amigos, la mujer pudo ser rescatada del terreno pantanoso. El incidente resalta la peligrosidad de las rutas aisladas en el bosque.