Sandra Mihugana, víctima de un atropello ocurrido hace dos años, aún no ha recibido la indemnización a la que tiene derecho. La demora se debe a una disputa legal en curso sobre la responsabilidad del pago. A pesar de haber sufrido lesiones como resultado del accidente, la compensación económica se encuentra estancada. Las partes involucradas discrepan sobre quién debe asumir los costos de la reparación del daño causado. La situación ha generado frustración en la víctima, quien busca una resolución justa y oportuna. Se espera que la resolución del conflicto permita a Mihugana recibir la compensación necesaria para cubrir sus gastos y recuperarse del incidente. El caso pone de manifiesto las complejidades que pueden surgir en procesos de reclamación tras accidentes de tráfico.