Una mujer de 42 años falleció el domingo en el río Waal tras intentar rescatar a unos niños que se encontraban en dificultades mientras nadaban cerca de un espigón. La víctima, residente en Lunteren, perdió la vida aparentemente arrastrada por la corriente. Las autoridades advierten sobre los peligros de nadar en ríos holandeses, especialmente por el riesgo de ser sorprendido por el paso de embarcaciones. Un rescatista que participó en la búsqueda de la mujer explicó la dificultad de las corrientes en la zona. Este trágico incidente se suma a las estadísticas anuales de ahogamientos en ríos del país, a menudo causados por la subestimación de los riesgos. Las autoridades reiteran la importancia de la precaución al nadar en estas aguas.
