Una mujer de 29 años tuvo que ser intervenida quirúrgicamente para extirparle el riñón izquierdo, después de sufrir dolor lumbar persistente durante un año. El diagnóstico reveló un fallo renal que requirió la nefrectomía. La paciente acudió al hospital tras experimentar molestias prolongadas en la espalda. Las autoridades sanitarias no han especificado la causa del fallo renal. El caso subraya la importancia de buscar atención médica ante dolores persistentes, incluso en personas jóvenes. Se espera que la paciente reciba tratamiento y seguimiento postoperatorio para asegurar su recuperación. Este incidente destaca la necesidad de una detección temprana de enfermedades renales.
