Un ataque de lobo en Gausdal, Noruega, ha resultado en la muerte de 27 ovejas y corderos, según informan los agricultores afectados. Las autoridades de la Administración del Estado (SNO) están investigando los cadáveres y han tomado muestras de saliva para análisis de ADN, cuyos resultados se esperan en los próximos días. Los agricultores se han mostrado críticos por la falta de autorización para cazar al lobo responsable del ataque. La Administración Regional argumenta que están intentando determinar si el lobo es un individuo genéticamente importante para la población. El incidente ha generado preocupación entre los ganaderos de la zona y debate sobre la gestión de la fauna salvaje. Se espera que los resultados del ADN ayuden a tomar decisiones sobre futuras medidas.