Un hogar de ancianos en Windsor ha perdido su licencia operativa debido a repetidas infracciones relacionadas con alimentos y medicamentos caducados. Las inspecciones revelaron la presencia de productos vencidos, poniendo en riesgo la salud de los residentes. Las autoridades sanitarias determinaron que las condiciones comprometían la seguridad y el bienestar de los usuarios. El centro tiene ahora un plazo de cuatro meses para reubicar a todos sus residentes en otras instalaciones de atención a largo plazo. Se están realizando esfuerzos para garantizar una transición sin problemas para los afectados. Este incidente plantea interrogantes sobre la supervisión y el cumplimiento de las normativas en hogares de ancianos de la región. La licencia fue revocada tras múltiples advertencias y oportunidades para corregir las deficiencias.
