Markus Winter, de Windkraft Simonsfeld, señala que la construcción de aerogeneradores en Alemania está experimentando retrasos significativos en comparación con hace dos décadas, a pesar de la actual crisis energética. La oposición a los parques eólicos ha aumentado considerablemente, complicando los proyectos. Winter afirma que existe una conexión entre las personas que participaron en las manifestaciones contra las medidas de la COVID-19 y los actuales opositores a la energía eólica. Este rechazo genera una fuerte resistencia a la expansión de las energías renovables. La burocracia y los procesos de aprobación también contribuyen a la lentitud en el desarrollo de nuevos proyectos. La situación actual representa un desafío para los objetivos de transición energética del país. El impacto de esta oposición podría agravar la crisis energética a largo plazo.