Una reunión pública organizada por el Ministerio de Economía de Eslovaquia sobre las zonas designadas para parques eólicos terminó en fracaso debido a la fuerte oposición de los ciudadanos. Cientos de personas, incluyendo figuras públicas como Harabin y Bombic, asistieron al debate, impidiendo que los funcionarios pudieran exponer sus argumentos. La discusión se vio interrumpida tras una hora debido a preocupaciones de seguridad, dada la intensidad de las protestas. La concentración de manifestantes frente al hotel Tatra en Bratislava evidenciaba la controversia generada por el proyecto. El evento demuestra la creciente tensión en torno al desarrollo de energías renovables y la oposición local a la ubicación de parques eólicos. Las autoridades no lograron calmar los ánimos ni facilitar un diálogo constructivo con los opositores.
