Cientos de científicos de todo el mundo han emitido un consenso unánime sobre la necesidad de integrar la protección de la vida silvestre en las políticas globales de cambio climático. El documento, respaldado por 287 expertos de seis continentes, insta a los gobiernos a reconocer el papel fundamental de los animales y ecosistemas saludables en la mitigación y adaptación al calentamiento global. El consenso destaca que la pérdida de biodiversidad exacerba los efectos del cambio climático y reduce la resiliencia de los ecosistemas. Los investigadores argumentan que las estrategias climáticas deben considerar la conservación de la fauna y la restauración de hábitats naturales. Esta iniciativa representa un llamado a la acción para abordar simultáneamente la crisis climática y la pérdida de biodiversidad. Se busca una política climática más holística y efectiva a nivel mundial.