Un incendio forestal en Valpaços, distrito de Vila Real, continúa activo y representa una preocupación significativa para las autoridades portuguesas. A pesar de que otro incendio en la Guarda fue controlado, más de 500 bomberos y otros operacionales permanecen desplegados en el terreno. Su objetivo principal es evitar la reactivación de las llamas en ambas zonas afectadas. La situación en Valpaços requiere una vigilancia constante debido a la persistencia del fuego. Las autoridades están coordinando esfuerzos para proteger a la población y minimizar los daños materiales. Se mantiene la alerta máxima en la región afectada por las altas temperaturas y el riesgo de propagación. La prioridad es asegurar que los incendios sean completamente sofocados y se prevengan nuevos focos.