Olivia Wilde ha hablado abiertamente sobre su relación con el cantante Harry Styles, así como sobre la reacción pública negativa que recibieron. La actriz y directora describió su vínculo como una “burbuja encantadora” que les permitió navegar por la atención mediática intensa. Wilde admitió que la controversia afectó su trabajo y su vida personal, pero defendió su derecho a la felicidad. La relación comenzó durante el rodaje de "Don't Worry Darling", película dirigida por Wilde y protagonizada por Styles, generando especulaciones y críticas desde el inicio. Wilde enfatizó que priorizó su bienestar y el de sus hijos durante este período. La actriz también abordó las acusaciones de comportamiento poco profesional en el set de filmación, negándolas rotundamente.
