Cuatro linces salvajes – Bedřich, Anežka, Viktorka y Hugo – fueron capturados en marzo y abril en el Área Protegida del Bosque Checo, en la República Checa. Los animales recibieron collares telemétricos con GPS para ser monitoreados durante un año. Este seguimiento permitirá a los expertos estudiar los patrones de movimiento de estos raros felinos nativos. Los collares están diseñados para desprenderse automáticamente al cabo de doce meses, evitando así cualquier daño a los animales. La iniciativa busca obtener información valiosa sobre el comportamiento y la distribución de las linces en la región. Los datos recopilados contribuirán a mejorar las estrategias de conservación de esta especie protegida.
