El Partido Socialdemócrata sueco propone una reducción drástica de la población de jabalíes salvajes, considerados una plaga que causa daños significativos. En Landvetter, se está implementando una solución inusual: la carne de estos animales se está sirviendo en los comedores de los centros de atención para personas mayores. Esta iniciativa busca abordar dos problemas simultáneamente: controlar la población de jabalíes y proporcionar una fuente de alimento a los residentes de los hogares de ancianos. La medida, presentada como parte de la campaña electoral del partido, ha generado interés por su enfoque pragmático. Se espera que la caza controlada de jabalíes, seguida de su aprovechamiento alimentario, disminuya los daños a la propiedad y al medio ambiente. La carne se considera segura para el consumo tras las inspecciones veterinarias pertinentes. Esta estrategia representa un intento de convertir un problema ambiental en un beneficio social.