El gobernador Nyesom Wike ha acusado a Rotimi Amaechi de ser responsable de la derrota del expresidente Goodluck Jonathan en las elecciones. Wike afirma que la única razón por la que Amaechi fue elegido fue por consideraciones financieras, ya que, según él, carece de la capacidad de asegurar votos. Esta declaración surge en un contexto de tensiones políticas entre ambos líderes. El gobernador insinúa que Amaechi no pudo movilizar el apoyo necesario para Jonathan, lo que contribuyó a su salida del poder. Wike no ha ofrecido pruebas concretas que respalden sus acusaciones, pero ha sido enfático en su crítica al desempeño de Amaechi. La declaración ha generado controversia y debate en la esfera política nigeriana.