En Vietnam, una mujer ideó un elaborado engaño para ocultar la venta de 3,6 cây vàng (aproximadamente 130 gramos de oro) que utilizó para apoyar económicamente a su hijo de una relación anterior. Temiendo la reacción de su esposo al descubrir la transacción, la mujer simuló un robo en su domicilio. Alertó a las autoridades policiales, notificando una supuesta intrusión y el hurto del oro. La estrategia buscaba encubrir el uso de los fondos y evitar confrontaciones maritales. Las autoridades están investigando el incidente, aunque sospechan de la veracidad del reporte inicial. Este caso destaca las tensiones familiares y las presiones económicas que pueden llevar a acciones extremas. La mujer enfrenta posibles cargos por falsa denuncia si se confirma su engaño.