Rosana ha revelado que su esposo solía proferir comentarios hirientes durante las discusiones maritales, pero ella inicialmente no les dio mayor importancia. La mujer ahora lamenta no haber reconocido la gravedad de estos abusos verbales como una señal de alerta. Su testimonio emerge en un contexto de violencia doméstica, sugiriendo una escalada desde el maltrato psicológico. Rosana expresa arrepentimiento, afirmando que de haber sabido que la relación derivaría en agresión física, no se habría casado. La declaración subraya la importancia de tomar en serio las primeras señales de abuso en una relación. Este caso pone de relieve la necesidad de concienciar sobre la violencia de género y la importancia de buscar ayuda ante cualquier forma de maltrato. La víctima busca ahora visibilizar su experiencia para prevenir situaciones similares.