Según investigaciones de Reuters, la Casa Blanca habría ordenado al liderazgo del ejército estadounidense que ralentizara el servicio Starshield para las fuerzas armadas ucranianas. Esta directiva implica una restricción en la funcionalidad de Starlink, un sistema de comunicación por satélite crucial para las operaciones militares en Ucrania. Un funcionario del gobierno estadounidense ha contradicho esta información, generando incertidumbre sobre la veracidad de los informes iniciales. La medida, de confirmarse, podría tener implicaciones significativas para la capacidad de Ucrania para llevar a cabo operaciones efectivas en el campo de batalla. Se desconoce el motivo específico detrás de esta posible orden, aunque se especula que podría estar relacionada con preocupaciones sobre el uso de la tecnología por parte de Ucrania. La situación está en desarrollo y se esperan más detalles en los próximos días.