Un informe de la Casa Blanca detalla la conexión histórica entre Cuba y grupos guerrilleros colombianos, específicamente el ELN y el M-19. El documento reconstruye el papel fundamental de La Habana en la formación y apoyo logístico al ELN, destacando su estrecha relación con este grupo armado. Además, el informe menciona al actual presidente de Colombia, Gustavo Petro, en relación con esta dinámica. La mención de Petro sugiere una posible implicación o conocimiento de su parte respecto a las actividades descritas. El reporte proporciona un análisis detallado del involucramiento cubano en la insurgencia colombiana durante décadas. Esta información podría tener implicaciones significativas en las relaciones bilaterales entre Colombia y Cuba, y en las políticas de seguridad regional. El documento busca evidenciar el apoyo cubano a movimientos considerados terroristas.