Las autoridades estadounidenses informaron el martes haber desmantelado una presunta trama para atacar la Casa Blanca durante un evento de artes marciales mixtas al que asistía el presidente Donald Trump. Cinco individuos han sido acusados de conspiración tras descubrirse planes para utilizar drones cargados de explosivos y francotiradores contra objetivos de alto valor. La operación se desarrolló en medio de una evacuación, lo que permitió a las fuerzas del orden interrumpir la amenaza antes de que pudiera materializarse. La investigación reveló la intención de los sospechosos de causar daño significativo durante el evento. Las autoridades no han divulgado detalles específicos sobre la identidad de los objetivos planeados. El FBI lideró la investigación, destacando la coordinación entre agencias para prevenir ataques terroristas en suelo estadounidense. Se espera que los acusados enfrenten cargos federales relacionados con terrorismo y conspiración.