La edad considerada “senior” en mascotas difiere según la especie y, en perros, su tamaño. Especialistas señalan que el envejecimiento no es una enfermedad, sino una fase natural que requiere ajustes en los cuidados. Es crucial observar cambios en el comportamiento, apetito y nivel de actividad de la mascota. Los cuidados preventivos, como chequeos veterinarios más frecuentes, se vuelven esenciales para detectar tempranamente posibles problemas de salud relacionados con la edad. Una nutrición adecuada y el fomento de la actividad física moderada contribuyen a mejorar la calidad de vida de las mascotas senior. Adaptar el entorno y mostrar paciencia son también aspectos clave para asegurar su bienestar en esta etapa.