El país se prepara para el impacto del fenómeno climático conocido como "El Niño". Se prevé que este evento se manifieste principalmente a través de precipitaciones intensas. Los volúmenes de lluvia superarán los niveles normales registrados habitualmente. Esta situación representa un desafío para la infraestructura y la gestión de riesgos. Las autoridades monitorean la evolución del clima para prevenir posibles desastres. El objetivo es mitigar los efectos de las lluvias extraordinarias en las zonas vulnerables. Se recomienda a la población mantenerse informada sobre los avisos meteorológicos.
