Un análisis sociológico de Fatiha Charrat plantea la paradoja de que las potencias que definen el derecho internacional y defienden los derechos humanos han sido, a la vez, responsables de crímenes masivos a lo largo de la historia moderna. La investigación abarca desde la trata transatlántica de esclavos hasta conflictos bélicos recientes, incluyendo genocidios coloniales y hambrunas inducidas. Se cuestiona la impunidad persistente de estos actos y la existencia de una memoria histórica selectiva. El estudio destaca la necesidad de una justicia verdaderamente universal que aborde estos crímenes sin excepción. La reflexión apunta a la dificultad de que Occidente se someta a un escrutinio crítico de su propio pasado. El artículo, publicado en Médias24, propone una revisión profunda de la responsabilidad histórica de las naciones occidentales.
